
Mejorar el mundo ayudando a la gente a descubrir e integrar El Poder del Otro Yo en su persona y en su vida
Nuestro
Camino
Ayudar a las personas de todo el mundo a recuperar la mitad
perdida de la conciencia humana conocida como "La Conciencia del Otro Yo" la
cual es necesaria para nutrir y balancear la conciencia de la vida diaria.
Hacemos esto por medio de la publicación de libros, la impartición de
talleres, conferencias y seminarios en muchos países del mundo, a través de
los cuales damos a conocer la tecnología AVP para el desarrollo de la
conciencia y la transformación personal. Esta
tecnología ha sido desarrollada a partir de las raíces y la herencia
espiritual de los grupos indígenas de México, la cual traducimos a
formas apropiadas para la gente no-indígena de nuestras sociedades modernas.
Nuestros Valores Esenciales
En AVP creemos que cada persona tiene ya dentro de si misma todo lo que necesita para triunfar en el desafío de vivir una vida que valga la pena de vivirse. No creemos en maestros o gurus como requisitos para el propio crecimiento. Creemos en responsabilidad personal como el único requisito indispensable para la interminable tarea del crecimiento y la libertad.
En AVP queremos ir mas allá del viejo paradigma de necesitar seguir una figura externa o "maestros iluminado". Creemos que el tiempo de los gurus ha terminado y ahora es el tiempo para que la gente sea capaz de dirigir por si misma su propio camino hacia la auto-realización.
Es por ello que quienes facilitan nuestros talleres y retiros
no son considerados maestros sino coordinadores cuya experiencia con los
programas de AVP los califica para apoyar el trabajo de quienes acuden a
nuestros eventos. Trabajamos con cada participante en un ambiente de
compañerismo y respeto por la libertad y responsabilidad de cada persona.
Valoramos las diferencias y el uso del criterio de cada quien en la toma de
cualquier decisión
La
experiencia de aprender en AVP va mas allá de los tradicionales formatos de
solamente hablar acerca de ideas o meditar cerrando los ojos.
Uno
de nuestros principales descubrimientos que caracterizan toda la metodología
de AVP es que el conocimiento real y trascendental es aquel que transforma y
mejora a las personas y su modo de vivir. Esto no viene de poner ideas o
conceptos en la cabeza, viene de experiencias concretas con aquello que
llamamos “Conocimiento Silencioso”. Es por esto que acostumbramos a decir
que el total del conocimiento de un ser humano se revela en su manera de
vivir.
Nosotros
creemos que es mucho mas poderoso el experimentar que el hablar. Por ejemplo:
en lugar de explicar las maravillas relacionadas con entrar en la conciencia
del otro yo, nosotros preferimos brindar oportunidades para que los
participantes experimenten su otro yo, por ellos mismos.
Uno de los problemas principales que a
menudo disminuye los resultados en la búsqueda de crecimiento espiritual y
personal, es la falta de pragmatismo y del establecer altos estándares de
calidad en muchas de las opciones espirituales disponibles hoy en día.
En
AVP estamos comprometidos en ofrecer
experiencias basadas en la auto-transformación en lugar de basarnos en
creencias o ideologías.
Es por esto que no proponemos metas fantasiosas o teorías extravagantes.
Estamos convencidos que el mejor complemento para un sano
crecimiento espiritual es mantener una mete abierta, una dosis saludable de
escepticismo y sentido común, de tal manera que el camino que se escoja sea
congruente con las metas y necesidades prácticas de la vida.
Los
antiguos
Toltecas
usaban
la
palabra
“Omeyocan”
para nombrar el universo. Esta
palabra del idioma Nahuatl (que se hablaba en Teotihuacan, Tula y
Tenochtitlan) significa "el lugar de la dualidad". Ellos también se dieron
cuanta que la conciencia humana tiene dos compartimientos a los que llamaron
Tonal, que se refiere al lado de la razón y el mundo cotidiano y Nagual que se
refiere al lado mágico o espiritual asociado al conocimiento silencioso.
Compartiendo esa misma visión, en AVP estamos convencidos que solo a través del desarrollar y equilibrar los dos aspectos de nuestra conciencia, podemos lograr un desarrollo verdaderamente integral.
Tratar
de
dirigir
nuestra
vida
con
solo
los
dictados
de
nuestra
mente
supuestamente
racional,
sería
similar
a
tratar
de
caminar
con
solo
una
pierna,
cuando
somos
seres
de
dos
piernas.
La
razón
sin
el
equilibrio
del
conocimiento
silencioso
pierde
el
sentido,
tal
como
puede
verse
en
una
ciencia
y
tecnología
que
al
desarrollarse
sin
el contrapeso de un desarrollo
en la conciencia, no
promueve
el
bienestar
ni
la
felicidad
del
ser
humano.
Lo mismo pasa al nivel del
individuo: la mente racional sin el equilibrio del la conciencia del otro yo,
nos lleva a la confusión y a las crisis recurrentes.
Pueblos indígenas de
todo el mundo han sabido desde
tiempos inmemoriales que todo esta inter-conectado y que no hay manera de
dañar algo o a alguien sin dañarnos a nosotros mismos al mismo tiempo. De la
misma manera, no hay manera de sanarnos a nosotros mismos sin ayudar a sanar
al mundo. Es por esto que las antiguas culturas indígenas de México fueron
capaces de desarrollar la ciencia y construir grandes ciudades sin devastar a
la naturaleza.
La antigua frase de saludo de Mayas y Toltecas
“In Lack Each!” (tu eres mi otro yo)
es solo un ejemplo de la conciencia que tenían de estar conectados con todo y
con todos.
Nuestros modernos conflictos internacionales
surgen de ignorar esta verdad universal. Las naciones del norte se vuelven
cada vez mas ricas mientras las del sur se vuelven cada ves mas pobres. Por
demasiado tiempo ya, los países ricos han crecido pensando solo en su propio
desarrollo y creyendo que la pobreza en el resto del mundo no es su problema y
que no habría de afectarles.
Ahora, poco a poco los conflictos y migraciones por motivos económicos están
demostrando que no podemos olvidar a los demás. No hay otra opción: o salimos
adelante juntos o pereceremos juntos.
Para los antiguos Toltecas del pasado y para los Toltecas sobrevivientes del presente, la naturaleza es el rostro visible del Gran Espíritu que conecta y nutre todo cuanto existe. En consecuencia la naturaleza es un ser sagrado, no para ser explotado y destruido, sino para ser amado y protegido.
El hombre moderno se siente desconectado de la naturaleza, lo cual es una enfermedad que necesita ser curada. A pesar de nuestra insistencia en ignorar nuestra conexión eterna con la naturaleza, ella siempre esta a nuestro alrededor, en cualquier dirección que miremos.
Sentirse desconectado de la naturaleza es
una de las fuentes principales de la angustia constante del hombre moderno.
Consecuentemente, recobrar conciencia de nuestra conexión con la naturaleza es
uno de los proceso de sanación mas poderosos que podemos llevar a cabo. Es por
esto que los seminarios y talleres AVP se llevan a cabo casi siempre en la
naturaleza. De este modo, recuperamos el sentimiento de integración con
la naturaleza, aprendemos de ella y podemos nutrir nuestra vida diaria a
través de esa conexión, aun viviendo en una gran ciudad.
En
AVP entendemos el aprendizaje como
un proceso basado principalmente en nuestras propias acciones. Los antiguos
toltecas usaban la palabra
“Nimomashtic” del idioma
Nahutal,
para referirse al proceso de
aprendizaje. Esta palabra se traduce como enseñar-se. Sus procesos de
enseñanza-aprendizaje se daban en el contexto del enseñar-se uno mismo. Si
bien tenían maestros externos, tenían claro que la esencia del proceso era
aprender por uno mismo a través de hacer las cosas, mas que pensar en ellas o
hablar de ellas. Es por esto que la figura del maestro en la forma en que lo
conocemos en occidente no existía en el ámbito de la Toltequidad.
Para la moderna mentalidad occidental el maestro esta por encima del alumno y en este sentido el alumno se convierte en un seguidor del maestro. A menudo, los asi llamados maestros abusan de este poder para manipular o obtener beneficios de sus seguidores. En AVP practicamos Nimomasthic con la finalidad de evitar caer en la falsa creencia de que el conocimiento, el poder y aun el sentido de nuestras vidas solo podemos obtenerlos de alguien mas.
Vivimos el proceso de aprendizaje a través
de la acción que lleva a la experiencia que a su vez lleva al conocimiento
silencioso. Este lleva a la transformación personal y al incremento de nuestro
poder personal. Finalmente, este conocer se lleva a cabo en un nivel que esta
por encima de la mera conversación y es experimentado como trascendente porque
nos devuelve la conciencia de nuestra conexión con la fuente de todo cuanto
existe y transforma para bien, lo que somos y como vivimos en nuestra vida
cotidiana.
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